¿Para qué sirve?
La mejora de la salud y de las condiciones metabólicas es hoy un objetivo prioritario para gran parte de la población. Hábitos como una alimentación adecuada, el descanso correcto y la práctica regular de ejercicio físico constituyen la base de una buena salud. Una vez que estas áreas están consolidadas, los complementos alimenticios pueden ser herramientas útiles para optimizar resultados.
En el contexto del control del peso y la composición corporal, especialmente cuando se busca evitar excesos energéticos, han surgido diferentes estrategias con respaldo científico. Entre ellas destacan los suplementos diseñados para inhibir la absorción de nutrientes, capaces de influir positivamente en parámetros metabólicos, el apetito y la pérdida de peso.
Dentro de este grupo encontramos la poliglucosamina, chitosán o quitosano, un compuesto derivado de la quitina, el segundo biopolímero más abundante del planeta. El quitosano forma un gel en el estómago que interfiere con la absorción de sustancias como las grasas y el colesterol. Esto reduce la cantidad total de calorías absorbidas tras una comida.
La evidencia científica actual muestra resultados positivos del quitosano en la pérdida de peso y en la mejora de marcadores como los triglicéridos, el colesterol LDL y el colesterol total, especialmente en personas con sobrepeso.
¿Qué dosis consumir?
La dosis recomendada es de 4 cápsulas al día (equivalentes a 3 g). Para obtener el máximo efecto, se aconseja dividir la toma diaria en 2 o 3 comidas.
Deben consumirse entre 15 y 45 minutos antes de la comida, acompañadas de agua, para optimizar la formación del gel que reduce la absorción de grasas.
No debe consumirse en caso de alergia a mariscos o a cualquiera de sus componentes.
Composición
Este producto está formulado exclusivamente con chitosán como principio activo.